Es triste, sin dejar de ser cómica la naturaleza del consumo. Como especie hemos llegado al absurdo límite del consumismo, de la consecución frenética de objetos inútiles e innecesarios, nos hemos dado cuenta que, como cada vez que llegamos a un límite, podemos desplazarlo, superarlo y seguir, cada vez más vana se vuelve la vida, cada vez más sinsentido es la existencia. Espero vivir para ver la caída de esta decadente sociedad, espero tener la dicha de morir solo después de ver un renacimiento de la humanidad, la muerte del consumo superfluo y la adquisición desmesurada es necesaria para el espíritu, es necesaria para la especie.
Un espacio para compartir ideas, desahogarme y tratar de expresar todo aquello que me preocupa o me inquieta. Acompáñame en un viaje por mis pensamientos diarios y claro que podemos discutir sobre lo que tú pienses de ellos.